Funcom recorta plantilla y su CEO se va: foco en Conan y Dune
Funcom está reduciendo su mundo a dos desiertos.
La desarrolladora noruega ha anunciado una reestructuración que concentra casi toda su atención en Conan Exiles y Dune: Awakening, sus dos sandbox de supervivencia. Ese enfoque más acotado tiene un precio: un número no especificado de empleados perderá su puesto de trabajo. Y, por si fuera poco, el consejero delegado del estudio está de salida.
Es mucho revuelo para un solo anuncio, y llega en un momento extraño. Ambos juegos siguen activos y siguen recibiendo contenido nuevo. Eso no ha impedido que Funcom concluya que la empresa que tiene hoy es más grande que la que necesitará mañana.
Dos juegos, un estudio más pequeño
El lenguaje del comunicado de prensa de Funcom es prudente, como suele ocurrir en estos casos. El estudio afirma que está adaptando "su organización a este nuevo enfoque" y que esto supondrá "reducir el tamaño de la organización y, lamentablemente, despedirnos de compañeros muy valorados".
Lo que no dice es cuántas personas se ven afectadas. Funcom asegura que el proceso "comienza ahora" y que no dará más detalles hasta que todo haya concluido, por respeto a los empleados implicados. Así que, de momento, no hay cifra de afectados, ni lista de equipos tocados, ni indicio alguno de qué proyectos, si es que hay alguno, se abandonan para hacer sitio al nuevo plan.
Lo que sí está claro es adónde irán los recursos que quedan. Conan Exiles lleva años en el mercado y sigue ampliándose, la última vez con la segunda parte de su actualización Giant-Kings. Dune: Awakening es la apuesta más reciente y más grande, y Funcom ha decidido, a todas luces, que su trabajo ahora es mantener ambos en marcha.
Un nuevo nombre al frente
La otra mitad de la noticia tiene que ver con la dirección. El CEO Rui Casais dejará el cargo antes de que acabe el año. Su sustituto será Scott Junior, actual director de producto de Funcom.
Casais presentó los cambios como una cuestión de estructura y no de fracaso. En su declaración explicó que "pasar de la producción a pleno rendimiento al desarrollo y las operaciones a largo plazo tras el lanzamiento requiere una organización diferente". Dicho de otro modo, crear un juego y mantenerlo no son la misma tarea, ni requieren el mismo número de personas.
También reconoció el lado humano de ese cambio. "Aunque nos habría gustado que todos los que ayudaron a crear Dune: Awakening siguieran con nosotros, no podemos mantener el tamaño y la estructura que necesitábamos en el pico de desarrollo ahora que entramos en esta nueva fase", afirmó Casais.
Es una confesión honesta, y también incómoda. Las personas que se van son, al menos en parte, las que hicieron el juego al que Funcom quiere ahora dar soporte.
No es la primera vez
Si esto resulta familiar, hay un motivo. Ya en 2025, Funcom despidió a desarrolladores de Dune: Awakening mientras el equipo preparaba el lanzamiento del juego en consolas. Aquella ronda de recortes se produjo pese a que el estreno del juego había ido, en general, bien.
La versión para consolas acabó llegando, y Dune: Awakening sumó un millón de jugadores nuevos tras su lanzamiento en consolas. El éxito, por lo visto, no ha protegido al equipo que hay detrás en ninguna de las dos ocasiones.
Nuestra opinión
El razonamiento de Casais no es nuevo. Muchos estudios amplían considerablemente su plantilla para terminar un gran juego y luego la reducen cuando este pasa a la fase de servicio continuo. Lo que llama la atención aquí es que Funcom ya ha recortado personal en torno a Dune: Awakening dos veces, y en ambas ocasiones mientras el juego parecía ir bien. Para los jugadores, eso sugiere que el estudio apuesta por un soporte continuado con un equipo ajustado en lugar de por nuevos proyectos ambiciosos.
La cuestión práctica para los fans de Conan Exiles y Dune: Awakening es si un equipo más pequeño podrá mantener las actualizaciones al ritmo que esperan ambas comunidades. Merece la pena seguir de cerca qué prioridades marca Scott Junior cuando tome el relevo y si Funcom revela qué equipos se han visto afectados una vez concluya el proceso. Hasta que lleguen esos detalles, es imposible valorar el impacto en cualquiera de los dos juegos.
