Warframe Iceblade of Narin: gran frame, poca historia
La actualización Iceblade of Narin de Warframe lleva ya una semana disponible. Uno de los análisis más pacientes que se han publicado llega de un columnista de Massively OP, que esperó a escribir hasta haber jugado de verdad con el nuevo frame.
Esa espera no fue voluntaria. Las piezas de Narin, sencillamente, se negaban a caer. Tras un buen puñado de partidas fallidas, el columnista se olvidó de la suerte y compró los componentes con Kuva Entrópico. Es una historia muy de Warframe, y condiciona cómo se percibe el resto de la actualización. Buena parte de este parche solo cobra sentido cuando ya tienes a Narin.
Un frame sin historia
El gran problema no es de mecánicas. Es narrativo.
Narin llega casi sin explicaciones. Los jugadores pasan su tiempo con Melica, el personaje vinculado a la actualización, y Melica no cuenta prácticamente nada sobre quién es Narin ni por qué debería preocupar a nadie. Lo mismo ocurre con los nuevos enemigos Eximus Entrópicos que ahora campan por el juego. Nadie explica realmente por qué han aparecido.
La mejor hipótesis del columnista es que el presupuesto de misiones se destinó al preludio de Tau. Es una decisión razonable, visto lo que se avecina. Aun así, deja una actualización que parece un conjunto de buenas piezas sin el hilo conductor que las convertiría en un todo.
Los Eximus Entrópicos se ganan su sitio
Ahora bien: las piezas funcionan.
Los Eximus Entrópicos tienen un aspecto distinto, pero lo más importante es que se juegan de forma distinta, y ese cambio hace que sea divertido buscarles las vueltas. Hay muchas maneras de acabar con ellos rápido. Un buen arma cuerpo a cuerpo ayuda mucho. La frecuencia de aparición parece la adecuada, así que las recompensas no dejan de llegar sin que los enfrentamientos acaben cansando.
Hay una pequeña víctima. Mesa, un frame pistolero que al columnista le gusta, no está pensada para lidiar con estos enemigos. Es una queja muy de nicho y no le resta mucho al diseño en general.
Los nuevos enemigos también dan a los jugadores un motivo para volver al Zariman. Ese escenario es muy importante en la historia de Warframe y enlaza directamente con el próximo viaje a Tau. Por una vez, además, la actualización no obliga a repetir las mismas dos misiones una y otra vez. Solo eso ya tiene su mérito.
Narin es una gozada
¿Y qué tal se juega con Narin? En palabras del columnista, es "una diversión absurda".
Su kit tiene una temática gélida muy clara, y las piezas encajan bien:
- Habilidad 1: una estocada de estoque que inflige una buena ráfaga de daño.
- Habilidad 2: absorbe la escarcha y la convierte en sobreescudos, lo que combina muy bien con el resto de sus habilidades.
- Habilidad 3: levanta y aplasta una zona congelada, y sirve a la vez para controlar multitudes y para atacar.
- Habilidad 4: la convierte durante unos instantes en una ola de destrucción sobre patines de hielo que alterna entre daño cuerpo a cuerpo y a distancia según haga falta.
Sus armas exclusivas también están a la altura. Hay un arco con su propia mecánica de potenciación que le sienta muy bien, aunque los arcos no sean del gusto de todos. Sus pistolas dobles lucen de maravilla y encajan perfectamente con sus habilidades. Las apariencias que vende Melica apuntan además a otras armas con una sinergia natural. El Glaxion no es un arma exclusiva, pero su enfoque en el frío lo convierte en la pareja evidente para un frame que busca aplicar el estado de congelación.
Narin, por cierto, es muy eficaz contra los Eximus Entrópicos. Fuera o no intencionado, ambas novedades encajan bien.
Citrine Prime y el bloqueo de Riven
Citrine Prime es la apuesta segura de la actualización. Si te gustaba Citrine, te gustará su versión Prime. El aspecto es el adecuado y, con más opciones de mods y arcanos disponibles ahora, se siente más completa que antes. El punto débil es Steflos Prime, que sigue pareciendo flojo como arma exclusiva. Pero a Citrine no le faltan alternativas. Cedo Prime sigue ahí.
El bloqueo de estadísticas de los Riven deja sensaciones encontradas. Poder bloquear estadísticas al volver a tirar es una mejora real de calidad de vida y facilita muchísimo buscar las combinaciones que quieres. Pero el problema de fondo sigue ahí. Conseguir un Riven para el arma adecuada es caro, y lograr buenas estadísticas cuesta enormes cantidades de tiempo y de Kuva. El columnista define los Riven como el sistema más parecido a un gacha de todo el juego, salvo por las microtransacciones con dinero real. El bloqueo ayuda. Pero no cambia eso.
El experimento de seis jugadores
La novedad más floja, según este análisis, es un nuevo modo para seis jugadores sin emparejamiento. Sin emparejamiento, muchos jugadores lo tendrán difícil incluso para probarlo. El columnista celebra el experimento, pero recuerda que varias de las pruebas de este año no han acabado de funcionar, y duda de cuántos datos útiles puede generar un modo tan restringido.
El contexto general
En conjunto, el veredicto es positivo, con algunas reservas. Hay contenido de sobra para mantener ocupados a los jugadores durante unas cuantas semanas, y Narin es el tipo de frame que hace volver a la gente.
La carencia narrativa es el verdadero problema, y refleja una tensión más amplia en los juegos como servicio. Cuando un estudio está preparando un gran momento como Tau, las actualizaciones intermedias pueden acabar convertidas en paquetes de contenido despojados de trasfondo. Warframe no es el único juego que se enfrenta a eso. El debate abierto sobre si Destiny 2 sigue teniendo futuro demuestra lo mucho que les importa a los jugadores el impulso narrativo, y no solo el equipo nuevo.
Para los lectores, la conclusión es que esta actualización premia más el juego que el trasfondo. Si disfrutas abriéndote paso entre enemigos con un frame nuevo y vistoso, Narin cumple. Si juegas a Warframe por su historia, puede que te parezca una etapa de transición. El contenido cooperativo de temática helada también está de moda en otros juegos, con la temporada Rage of the Frostborn de Last Epoch ya disponible, así que es un buen momento para quien prefiera los combates bajo cero.
Lo que habrá que vigilar es si el evento de Tau, previsto para dentro de un par de semanas, da a Narin y a los Eximus Entrópicos el contexto que les falta. Si es así, esta actualización puede verse mejor en retrospectiva, como preparación. También merece la pena seguir de cerca el modo para seis jugadores. Si sigue sin emparejamiento, es lógico preguntarse si tendrá suficiente tráfico como para enseñar algo útil a los diseñadores.
