Tree of Savior añade el Officiant, una clase que usa humo
Tree of Savior estrena clase, y entra en combate blandiendo un incensario.
Esa es la versión corta. La larga es que IMCGames ha añadido el Officiant a su MMORPG y, a la vez, ha dado un buen repaso al contenido de arqueología del juego. Uno de esos dos cambios te va a llamar la atención antes que el otro, y probablemente no sea el de las reliquias enterradas.
Un lanzador de hechizos con incensario
Empecemos por el nombre, porque cuesta no hacerlo. "Officiant" no es una palabra que se suela ver en la pantalla de selección de clase de un MMO. Massively OP reconoció en su cobertura que no se había puesto a rebuscar en la historia del género, pero no le venía a la cabeza ningún otro MMO que hubiera usado ese nombre antes. Salvo que alguien saque algún contraejemplo oscuro, Tree of Savior se lo puede apuntar. Suena más a la persona que lee los votos en una boda que a alguien a quien querrías cubriéndote las espaldas en una mazmorra. Y en parte ahí está la gracia.
Lo que hay detrás del nombre es algo más fácil de imaginar. El Officiant es un lanzador de hechizos de área, y su arma es un incensario. El humo es la clave de todo. La clase no carga contra los enemigos ni los va eliminando uno a uno. Lo que hace es llenar el campo de batalla de humo y convertir ese humo en una herramienta.
IMCGames describe el planteamiento en su propio anuncio. Según el estudio, el Officiant "crea zonas rituales a partir del humo que se eleva del incensario y después somete a los enemigos atrapados en ellas". La desarrolladora lo presenta como control de zona: los jugadores cubren un área de humo, deciden por dónde pueden moverse los enemigos y los van acorralando poco a poco. IMCGames llega a calificarlo de "una experiencia de combate distinta a la de cualquier clase anterior".
Es una afirmación atrevida, y todos los estudios dicen algo parecido de su clase más reciente. Pero la idea en sí se entiende bien. No es un lanzador de daño explosivo que gana volcando todo su daño sobre un único objetivo. Es una clase pensada en torno al posicionamiento, en dar forma al combate antes de que el combate empiece de verdad. Para los jugadores que disfrutan más controlando el espacio que persiguiendo bajas, es una propuesta atractiva.
La arqueología consigue un bucle en condiciones
La segunda mitad de la actualización es menos vistosa, pero puede acabar importando más a quienes se conectan a diario. El sistema de arqueología de Tree of Savior ha recibido lo que se ha descrito como una revisión enorme orientada a los jugadores de nivel alto, y ahora tiene nombre: Forgotten Relics.
IMCGames explica el nuevo bucle paso a paso. Empieza con una expedición, que se acepta de un PNJ llamado Altar Keeper. A partir de ahí, sales con un Detector para localizar reliquias enterradas en algún lugar del mundo. Pero encontrarlas no es el final del trabajo. También tienes que abrirte paso a golpes por un Relic Portal. Una vez hecho eso, identificas lo que has desenterrado y consagras tus hallazgos en el Last Altar.
El último paso es el interesante. Consagrar reliquias potencia tu siguiente expedición, así que cada salida alimenta la siguiente. Eso convierte lo que podría haber sido una actividad puntual en un ciclo, pensado para que los jugadores vuelvan a él en lugar de completarlo una vez y pasar a otra cosa.
Es una estructura que le sonará a cualquiera que haya pasado tiempo con los sistemas de final de juego de otros MMO: aceptas una tarea, sales al mundo, combates, recoges, canjeas y vuelves más fuerte. Lo que hace destacar a Forgotten Relics es la temática. La mayoría de juegos no envuelven su contenido repetible de final de juego en desenterrar artefactos y colocarlos en un altar.
Dos novedades, un mismo tema
Si pones las dos mitades una al lado de la otra, hay un hilo claro que las une. El Officiant es un ritualista que va agitando humo y levanta zonas sagradas en el campo de batalla. Forgotten Relics pone a los jugadores a rastrear objetos antiguos y ofrecerlos en un altar. Fuera o no deliberada esa combinación, la actualización encaja muy bien en cuanto a tono. Tree of Savior siempre ha apostado por una visión de la fantasía un poco rara, de libro de cuentos, y estas dos novedades encajan sin problemas en esa identidad.
Nuestra opinión
Las clases nuevas son uno de los trucos más viejos para recuperar a los jugadores que han dejado un MMO, y octubre ha ido cargado de ellas. Camelot Unchained presentó hace poco un nuevo arquetipo de Explorador, y Neverwinter ha adelantado un druida para el Módulo 34. Lo que diferencia al Officiant de ellos es que no encaja limpiamente en ningún arquetipo de fantasía conocido. Ese tipo de rareza puede ayudar a que un juego veterano vuelva a hacerse notar.
La gran pregunta es cómo funciona el control de zona en la práctica. Las clases basadas en negar áreas pueden ser una gozada cuando los enemigos se comportan de forma predecible, y una frustración cuando no. Habrá que ver si los jugadores sienten que el Officiant es realmente distinto o simplemente un lanzador de hechizos más lento con un arma novedosa.
En cuanto a la arqueología, el bucle de progresión indica que IMCGames quiere dar a los jugadores de nivel alto un motivo constante para seguir jugando. Que Forgotten Relics se convierta en un imprescindible o en una obligación dependerá probablemente de lo gratificante que resulte cada expedición con el paso del tiempo.
