Embers Adrift, caído durante días por una placa base rota

Embers Adrift, caído durante días por una placa base rota

Hay juegos a los que no les sale nada a derechas.

Embers Adrift nunca ha sido un gigante. Es un MMORPG de nicho dentro de un rincón del sector que ya de por sí es bastante minoritario. Pero se ha acostumbrado a tener problemas con servicios externos, y esta semana ha vuelto a pasar. Una pieza de hardware muerta, seguida de un lío con el envío, ha dejado el juego sin servicio durante casi toda la semana laboral.

Que quede claro: no es lo peor que le ha pasado al estudio. Un incidente anterior con un tercero le costó dinero a Stormhaven Studios. Esta vez el daño ha sido en tiempo, paciencia y buena voluntad de los jugadores, no en la cuenta del banco. Aun así, nadie quería pasar por esto.

Un lunes prometedor y luego, silencio

La semana empezó bien. El lunes, Stormhaven anunció sus planes para eventos personalizados dirigidos por GM, ese tipo de actividades cercanas y organizadas por el propio equipo que tanto suelen gustar en las comunidades pequeñas. Un día después, el juego se cayó sin previo aviso.

A partir de ahí llegó un goteo de actualizaciones mientras el estudio trabajaba con el personal de su centro de datos para volver a ponerlo todo en marcha. Los desarrolladores estaban claramente frustrados. "Probablemente esta será la caída imprevista más larga en los 4 años de historia del juego. Para que luego hablen de 'la nube'", escribieron.

Esa pulla a "la nube" dice mucho. Por muy abstracto que suene el alojamiento, sigue habiendo una máquina física metida en un rack en algún sitio. Cuando esa máquina se rompe, el juego se para.

Una placa base y un envío fallido

El martes por la tarde, Stormhaven por fin tenía una explicación en condiciones. Había fallado la placa base de uno de los servidores de zona. El proveedor de alojamiento tardó mucho en averiguar qué pasaba y, cuando lo hizo, resultó que no tenía ninguna placa de repuesto compatible con la máquina.

Había una buena noticia, al menos sobre el papel. El proveedor aseguró que la nueva placa se enviaría con entrega al día siguiente, así que Embers Adrift debería haber vuelto el miércoles.

No fue así. El miércoles por la tarde, los desarrolladores dieron la mala noticia. "Por lo visto, entrega al día siguiente no significaba lo que ellos creían", escribieron. "La placa base no llegará hasta mañana, así que nos encontramos en el peor de los casos: recuperar el juego el jueves".

Y llegó el jueves y pasó de largo. Sin regreso y sin nueva fecha.

De vuelta el viernes, con disculpas incluidas

El viernes llegó por fin el anuncio que esperaban los jugadores. Stormhaven, con evidente alivio, confirmó que Embers Adrift volvía a estar en línea.

El estudio también ofreció compensaciones por el tiempo sin servicio:

  • Todas las suscripciones activas reciben siete días extra gratis.
  • Los nuevos jugadores que siguen en la prueba gratuita también ven ampliada su prueba siete días.
  • Todos los personajes que se conecten empiezan totalmente descansados y con la ember stone llena.

El evento de GM con el que arrancó la semana también se celebró según lo previsto y, esta vez, no falló nada. Después de una semana así, es un buen broche final.

Nuestra opinión

La lección aquí no va de una placa base. Va de lo expuesto que está un juego online pequeño cuando un solo fallo puede tumbar un servidor de zona entero y la solución depende de otro. Una editora más grande quizá tendría hardware de repuesto, sistemas de conmutación por error o varios proveedores a los que recurrir. Un estudio del tamaño de Stormhaven parece depender mucho del tiempo de respuesta y de las existencias de su proveedor, y esta semana esa dependencia le ha costado varios días.

Hay que reconocerle a Stormhaven que no dejó de comunicar. Actualizaciones frecuentes, una explicación clara y una compensación generosa son justo lo que una comunidad pequeña necesita oír. Los días extra de prueba para los recién llegados también son un detalle inteligente, porque perder a un jugador nuevo durante una caída le hace mucho más daño a un juego pequeño que a uno gigante. Otros equipos independientes, como el que está detrás de Pantheon: Rise of the Fallen, se enfrentan a preguntas parecidas sobre financiación e infraestructura.

Habrá que estar atentos a si Stormhaven dice algo sobre redundancia o cambios en su alojamiento después de esto. Dos encontronazos con servicios de terceros dan a entender que el estudio quizá quiera tener más control sobre las partes de su juego que ahora mismo no son suyas.